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Bruselas, la capital de Europa

Comenzamos nuestro recorrido por la ciudad de Bruselas desde el centro neurálgico del turismo: la Grand Place. Esta es la plaza principal de la capital belga, llamada también Grote-Markt en holandés, idioma oficial del país junto al francés. La suntuosidad arquitectónica de la plaza la convierten en una de las más bonitas de Europa. En sus alrededores podemos encontrar cafeterías, tiendas de recuerdos y muchos de los mejores negocios de chocolates de Bélgica.

Muy cerca de la Grand Place nos topamos con el lugar quizás más fotografiado de Bruselas: el Manneken Pis, la estatua de un niño orinado que se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad. De hecho hay un museo muy simpático con cientos de réplicas de éste ataviadas con trajes típicos de todo el mundo, incluso podremos verle vestido de torero. La ciudad de Bruselas es célebre por su diversidad arquitectónica, ya que junto a las construcciones más clásicas encontramos otras muy modernas. Algunos de los edificios oficiales de la Unión Europea se sitúan a la vanguardia del arte contemporáneo.

En nuestra visita a Bruselas hay dos gustazos que no podemos dejar de darnos. El primero de ellos es el chocolate belga, de fama internacional. El segundo es la cerveza. La Cerveza de Abadía es una de las más valoradas en el mundo y se elaboran exclusivamente en Bélgica, que es uno de los primero países exportadores de esta bebida. Su nombre se debe a que responde a los métodos de elaboración tradicionales que utilizaban los monjes de las abadías desde al Edad Media. En la gastronomía belga predominan los mariscos y el pescado, además de darle mucha importancia a las carnes, el pan y a los diferentes tipos de queso.

Entre los museos más interesantes de la ciudad se encuentra el Museo de Arte Moderno, donde se pueden admirar obras de Matisse, Dalí y Picasso entre otras. Para conocer a fondo la historia de Bruselas, en el Museo de la Villa de Bruselas se hace un recorrido cronológico desde sus orígenes. En las cercanías de la capital está el Atomium, una gigantesca construcción que representa un átomo de cristal de hierro aumentado 165 mil millones de veces. Merece la pena subir a la esfera superior de la estructura desde la cual se pueden disfrutar de hermosas vistas de Bruselas.

Imagen: media-2.web.britannica.com