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Playas de Menorca

Menorca es, sin duda alguna, uno de lugares más paradisíacos de la España mediterránea. De hecho, el 8 de octubre de 1993, la isla fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Uno de los principales atractivos que alberga son sus playas y calas, de aguas límpidas y cristalinas, frecuentemente rodeadas de terrenos escarpados y vegetación mediterránea.

En la zona de Ciudadela de Menorca, la antigua capital, situada en el lado oeste de la isla, encontramos una veintena de lugares aptos para el baño, predominando más las calas que las playas anchas y extensas. En esta zona podemos destacar la Cala Pilar y la Cala Morell, que está rodeada de un frondoso pinar salpicado de blancas casas ibicencas.

Justo en el otro extremos de la isla, en el municipio de San Luis se halla la playa de Binibeca, de arena blanca y con 200 metros de longitud, está a sólo 8 kilómetros de la capital menorquina, Mahón. En las inmediaciones cabe nombrar la playa de Biniancolla y la Cala Torret, de ambiente muy turístico en los meses de verano y Semana Santa.

Ferrerías es la zona donde encontraremos las típicas playas menorquinas de arena blanca y cristalinas aguas color turquesa. Tanto Cala Mitjana como Cala Trebalújer son buenos ejemplos de estos atrayentes lugares, destinados al deleite de los sentidos. También en el término municipal de San Migjorn existen parajes de este tipo, valga el ejemplo de Cala Escorxada.

Imagen: alexmanz.com