.

Qué visitar durante nuestro viaje a Cantabria

Las pinturas de las cuevas de Altamira son, sin lugar a dudas, la mayor riqueza que Cantabria a aportado a la humanidad. Desgraciadamente visitarlas es prácticamente imposible, debido a las estrictas normas que se impusieron para su conservación. Una alternativa interesante es la de visitar el Museo de Altamira, en el que ese ha fabricado una réplica exacta del techo de la cueva. La copia es de una precisión milimétrica, tanto que durante los trabajos de estudio para su construcción se descubrieron en la gruta original nuevas pinturas que hasta entonces habían pasado desapercibidas.

El teleférico de Fuente Dé es otro de los lugares preferidos por el turismo en Cantabria y está situado en el corazón de los Picos de Europa. La base del teleférico se halla a 1.090 metros de altitud y salva un desnivel de 750 metros hasta el mirador. La longitud del cable supera los 1.600 metros, distancia que recorre en poco más de tres minutos. No apto para los que sufran de miedo a las alturas.

En la localidad de Comillas encontramos unas de las obras más conocidas del arquitecto Antoni Gaudí: El Capricho. En un principio la construcción fue proyectada como un pequeño hotel, aunque actualmente funciona como restaurante. Esta joya arquitectónica es en realidad una obra anexa al monumental Palacio de Sobrellano.

Ideal para visitar con niños es el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Aquí viven en un estado de “libertad vigilada” animales de todo tipo: dromedarios, leones, osos pardos, lobos, avestruces, jirafas, rinocerontes... El recorrido por las extensas instalaciones puede hacerse en vehículo, a pie o en bicicleta. El horario de verano va desde las 9:30 h a las 19:00 h.

Imagen: farm3.static.flickr.com